¿Qué tamaño tiene el dolor?
de qué color es ese dolor que se va haciendo casi imperceptible, pero que sabes que está ahí, como un ciego que atravesara las calles con ese silencio que sólo ellos saben hacer. Sí, ese dolor que se acomoda en el alma, en cada uno de los poros del cuerpo, en cada coyuntura, en cada instante, en cada espacio, en cada recuerdo.
Lo abarca todo, de pronto, sí, lo abarca todo, y casi no hace ruido, se mete, se acomoda, se embarra en las paredes de mi cuerpo y casi no pesa. Sí, lo aprendí tardíamente, puedo elgir lo que quiera y en ese aspecto soy libre; pero no puedo elegir el querer mismo que determina mi elección; mis motivos me condicionan inexorablemente, con la rigurosa necesidad de cualquier otro encadenamiento causal del mundo físico. Alguna vez pensé o leí que el infierno era la sede de las acciones sin esperanzas, pero cuando no has llegado al infierno y las acciones no tiene esperanzas, ¿qué lugar ocupan ellas mismas? ¿Cuál es su sede?
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1 comments:
Querido amigo:
Sigo a tu lado.
Recibe un fuerte abrazo.
Mar
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