Wednesday, January 10, 2007

La moderna esclavitud: por siempre invisible

La periodista Thierry Parisot decía no hace mucho que los pensadores de la Iluminación condenaron, sin pensarlo dos veces, la esclavitud griega y romana, pero no dijeron nada del mercado de esclavos negros de la época en la que se encontraban, quizá pensaron como muchos hasta la fecha, que los negros no son seres humanos. Las cosas son similares hoy en día: condenamos la esclavitud pero no decimos nada de lo que pasa delante de nuestros propios ojos. En su forma clásica, la esclavitud tenía cinco características importantes: embrutecimiento, ausencia de todo tipo de derechos legales, compraventa, redes específicas y el hecho de que la esclavitud era la norma. Y, sin embargo, Todas estas características pueden verse en gran número de situaciones actuales. Hay 200 millones de esclavos en el mundo según Naciones Unidas. Imposible una cifra exacta porque la esclavitud moderna es invisible. Si está prohibida ella sólo puede continuar en secreto. Hoy ya no existen las cadenas, como no tienen ningúnpapel que los acredite como seres humanos ellos dejan de existir legalmente. Acudir a la policía, a un John Pérez, o un Bob Sánchez, o Peter Martínez (perros que sangran aún por el apellido) sobre todo en el caso de ciudadanos mexicanos, es arriesgarse a las peores vejaciones o a la cárcel. Como dice la periodista, al no existir la esclavitud en el código penal los abogados citan una combinación de ofensas: empleo de trabajadores en situación irregular, maltrato, secuestro, confinamiento ilegal, condiciones inhumanas de empleo y vivienda, etc. Pero no hay evidencia material, no tienen papeles por lo que se tiene que comenzar probando la presencia de los indocumentados en suelo estadounidense. Invisibles a los ojos de la ley, los esclavos actuales también están escondido de los ojos del mundo. No son personas por su propio derecho. No tienen placeres o necesidades, sólo sometimiento, sufrimiento y prisión. Estar exiliados, ser extranjeros lejos de casa, los convierte en seres extraordinariamente vulnerables, casi autistas: no pueden comunicarse sino con su torturador. Están humillados y oprimidos, pero le hablan porque lo conocen. El escándalo de los antiguos puertos de tráfico de esclavos ha dado paso al anonimato de las grandes ciudades: la esclavitud es nuevos entornos, adaptándose con cada gran cambio económico. ¿Hay algún modo de justificar esta moderna forma de esclavitud que prohijan los mismos gobiernos? Aunque inventa nuevas formas, la esclavitud siempre toma los mismos caminos, aquellas viejas rutas vergonzosas que siguen caminándose.


10 comments:

Marie de Laos said...

Ay, pues me quedo con un sentimiento de impotencia, de no saber en dónde meter esa realidad, me parece tan cruda y terrible, que.
Nada.
Gracias por traerme al mundo real que no me gusta y no quiero ver y me da, esa cosa que traigo en los brazos.
Soy una cobarde, me dijeron por ahí.

andenken said...

No creo que seas cobarde, creo que el comentario era sólo un juego, puedo entender que quedan pocos espacios y por eso tratamos de hacer algunos en donde podamos respirar, de otra forma la opresión es terrible. Lo malo es que muchas veces esos espacios se convierten en nuestro modo de vida.

Marie de Laos said...

Andenken

Marie de Laos said...

Andenken qué pasa contigo

Marie de Laos said...

Andenken ya no vas a escribir nunca

Marie de Laos said...

Andenken

Marie de Laos said...

Andenken, estoy buscando un artículo sobre posmodernidad, estoy harta de los historiadores posmo... eso es lo que más me choca de regresar a clases, ves.

Marie de Laos said...

escribe para tu única lectora visible

Marie de Laos said...

Hello

Hipatia de Alejandría said...

andeken:
te he mandado un mensaje a las dos esferas para saber de tí. El de aquí veo que no entró.
¿Volverás a escribir? Me encantaría que volvieras.
Un abrazo muy fuerte, amigo y compañero.